Nuestra misión es :"Remediar los tres abandonos más perjudiciales de un pueblo,
el de Jesús Sacramentado,
el del cura
y el de las almas."
(Beato Manuel González)

miércoles, 25 de agosto de 2010

Don Manuel nos invita a vestir una buena cara

He escuchado a muchos hablar sobre el valor de la sonrisa, o de còmo influye en nuestro ànimo el pensar positivamente. Todo muy interesante, pero siempre sin despegar del suelo, pensamientos muy humanos y a veces hasta con un toque "new age". Nuestro querido obispo no podría ser así. Su pedagogía, si bien parte de lo cotidiano, de lo natural, nunca se queda ahí. Les invito a leer estos pensamientos suyos y me darán la razón.

¿Quién no gusta llevar colgada una buena medalla?

Se me ocurre proponer a los amigos acuñar una medalla de gran efecto.

Y llega mi atrevimiento hasta a proponer la materia y el dibujo o contenido de la medalla; después los artistas y el jurado decidirán.

Y así propongo como materia de la medalla la carne, los músculos y los nervios de la cara de uso de cada persona, y para dibujo, la mejor cara que cada uno pueda poner con la ayuda de la gracia de Dios y de su buena voluntad.

¿No os parece que sería buena muestra de nuestra Fe y Caridad de cristianos presentar cada cristiano perennemente, por la mañana y por la tarde, con calor y con frío, con bueno y mal humor una buena cara igual, en lugar de la avinagrada, asustada, iracunda, blanducha, melancólica a que cada hora del día y cada cambio de tiempo o de los nervios suelen presentar no pocos hermanos redimidos?

¡Hermanos, a hacer constar con nuestra buena cara habitual que hasta ella llegó la Redención!

Somos redimidos y es ese el fundamento de nuestra felicidad. Nada ni nadie nos puede quitar esa gran verdad. Nuestra buena cara no será nunca fruto de cosas efímeras o afectos humanos. Nuestro eje, nuestra felicidad está en que somos amados y que ese amor que Dios nos tiene le ha llevado a morir en la Cruz para salvarnos. ¡Cómo no llevar siempre una buena cara!

Cristo es nuestro alimento, nuestro bebida - San Columbano, abad



Escuchad, amados hermanos, mis palabras; escuchadlas bien, como si se tratara de algo que os es muy necesario; saciad vuestra sed con el agua de la fuente divina de la que os voy a hablar; desead este agua y no dejéis que vuestra sed se extinga; bebed y no os creáis nunca saciados; nos está llamando el que es fuente viva, el que es la fuente misma de la vida nos dice: El que tenga sed que venga a mí, y que beba.

Entended bien de qué bebida se trata: escuchad lo que, por medio de Jeremías, os dice aquel que es la misma fuente: Me han abandonado a mí, la fuente de aguas vivas -oráculo del Señor-. El mismo Señor, nuestro Dios Jesucristo, es la fuente de la vida, por ello nos invita a sí como a una fuente para que bebamos de él. Bebe de él quien lo ama, bebe de él quien se alimenta con su palabra, quien lo ama debidamente, quien sinceramente lo desea, bebe de él quien se inflama en el amor de la sabiduría.

Considerad de dónde brota esta fuente: brota de aquel mismo lugar de donde descendió nuestro pan; porque uno mismo es nuestro pan y nuestra fuente, el Hijo único, nuestro Dios, Cristo el Señor, de quien debemos estar siempre hambrientos. Aunque nos alimentemos de él por el amor, aunque lo devoremos por el deseo, continuemos hambrientos deseándolo. Bebamos de él como si se tratara de una fuente, bebámoslo con un amor que nos parezca siempre susceptible de aumento, bebámoslo con toda la fuerza de nuestros deseos y deleitémonos con la suavidad de su dulzura.

Pues el Señor es suave y es dulce; aunque lo hayamos comido y lo hayamos bebido, no dejemos de estar hambrientos y sedientos de él, pues este manjar jamás es totalmente comido, ni esta bebida jamás es agotada; aunque se le coma, jamás se consume; aunque se le beba, jamás se le agota, porque nuestro manjar es eterno y nuestra fuente perenne y siempre deliciosa. Por eso dice el profeta: Los que estáis sedientos, venid a la fuente, pues esta fuente es la fuente de los sedientos, no la de los que se sienten saturados; por ello, a aquellos que tienen hambre -que son aquellos mismos a quienes en otro lugar proclaman dichosos- los llama a sí y convoca a aquellos que nunca han quedado saciados de beber, sino que cuanto más beben, más sedientos se sienten.

Por eso, hermanos, hemos de desear siempre, hemos de buscar y amar siempre a aquel que es la Palabra de Dios, fuente de sabiduría, que tiene su asiento en las alturas, en quien, como dice el Apóstol, están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia yque no cesa de llamar a los que están sedientos de esta bebida.

Si estás sediento, bebe de esta fuente de vida; si tienes hambre, come de este pan de vida. Dichosos los que tienen hambre de este pan y sed de esta fuente; estos hambrientos y sedientos, por mucho que coman y beban, siempre buscan saciar aún más plenamente su hambre y su sed. Sin duda debe ser muy dulce aquel manjar y aquella bebida que por mucho que se coma y que se beba continúa aún deseándose y cuyo gusto no cesa de excitar el hambre y la sed. Por ello dice el profeta rey:

Gustad y ved qué dulce, qué bueno es el Señor.

viernes, 20 de agosto de 2010

2.º- ACTUALIDAD DE LA LABOR DE LOS MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS:

- Evidentemente, las circunstancias de las últimas décadas en la iglesia, referentes a un progresivo descenso de las vocaciones sacerdotales, quizás podrían desalentar en el intento de volver a poner en marcha la labor de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos.
- Pero, analizando las circunstancias concretas que impulsaron al Beato Manuel, a poner en marcha ésta Obra sacerdotal, que se sitúa en perfecta línea de continuidad con el resto de la Obra por él iniciada en Huelva en 1910 (y que culminaría con la fundación del Instituto de Hermanas Marías Nazarenas –hoy “Misioneras Eucarísticas de Nazaret”- en Málaga, el año 1921); nos parece que haciendo un análisis y reflexión actual sobre la vivencia y participación del Misterio eucarístico por parte de los fieles, sobre el desarrollo y fomento de su vida espiritual, así como el servicio, cercanía, compañía y práctica de la dirección espiritual entre los sacerdotes; podemos incidir, en que la reactivación de la Obra de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos, responde a unas necesidades que siguen latentes en la Iglesia.
- Vamos a intentar hacer un esbozo, de lo que, a nuestro pobre juicio, podría ser hoy la Obra de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos.


2º.- A) ESPIRITUALIDAD DE LOS MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS:

- Al ser sacerdotes que viven en un presbiterio particular bajo la guía de su Pastor Diocesano, unidos todos al Sumo Pontífice, su espiritualidad específica es la del sacerdote diocesano ; a la que suman el especial carisma eucarístico-reparador suscitado en la vida, obra y persona del Beato Manuel González, especialmente en sus peculiares características de compañía de PRESENCIA, COMPASIÓN, IMITACIÓN y CONFIANZA.


2.- B) ¿QUÉ SON ¿ o ¿QUÉ PUEDEN SER?

- Tomando los escritos del Beato Manuel González, e intentando interpretar en nuestros días su intención al fundar los mismos; podríamos definir a los MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS, como aquellos sacerdotes que participando de su carisma eucarístico-reparador y queriendo potenciar y vivir con mayor fidelidad y entrega a este carisma y sin dejar de ejercer los cargos u ocupaciones pastorales que tengan encomendados y sujetos en todo a la obediencia a sus respectivos Obispos, se ofrecen a los mismos a fin de incrementar en sus Diócesis, el culto y adoración a la Santísima Eucaristía, el acompañamiento o Dirección espiritual ofrecido a sus hermanos en el presbiterio, así como a todos los fieles que lo deseen, intentando con ello un mayor acercamiento de todos ellos al Sacramento del Amor.- A la hora de dar cuerpo a ésta peculiar obra sacerdotal-eucarística, lo haríamos en sintonía con el deseo de la Iglesia de que se fomenten Asociaciones sacerdotales, que tienden a formar una espiritualidad verdaderamente diocesana .
- Se trata, pues, de Asociaciones que “teniendo estatutos aprobados por la autoridad competente, estimulan a la santidad en el ejercicio del ministerio y favorecen la unidad de los clérigos entre sí y con el propio Obispo ”.
- Un matiz especial que entre otros, poseería ésta Obra, y fiel a la voluntad del Beato Manuel, sería remediar el abandono en que de hecho, viven muchos sacerdotes. Así se respondería a luchar contra la SOLEDAD del sacerdote de la que se hacen ecos los padres sinodales en el año 1992 y que destacan en la Exhortación Apostólica postsinodal “Pastores dabo vobis ” .

(Ponencia pronunciada en el Encuentro de sacerdotes asesores de la UNER, celebrada en Valencia los días 27 y 28 de Febrero de 2007)

Hoy por hoy es nuestra intensión continuar con esta obra sacerdotal y eucarística. En unión con las Misioneras Eucarísticas y con la aprobación de Mons. Antonio Arregui, arzobispo de Guayaquil, estamos trabajando para traer nuevamente a la vida la obra de los M.E.D. Nos encomendamos a la interseción de Don Manuel, fundador de esta familia y confiamos en que pronto será una realidad al servicio de la Iglesia.


P. César Piechestein, MED


miércoles, 30 de junio de 2010

Primera Reunión de los Misioneros Eucarísticos en Guayaquil



Les comparto con gran alegría esta noticia. El lunes pasado nos reunimos en el Nazaret de Guayaquil tres de los cuatro sacerdotes que hacemos parte de este primer núcleo de MED. Estuvimos el padre Wilson Chango, el padre Yomar Silva y un servidor. El padre Edison Chango no pudo estar presente por un compromiso previo, pero seguro estará la próxima semana. Seguro que la mayor alegría la tuvo Don Manuel.

Los Misioneros Eucarísticos II

1º.- E) FRUTOS DE LA LABOR DE LOS MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS:

Al año de fundación de los Misioneros Eucarísticos diocesanos, el Beato Manuel escribía: “Hace un año nos reuníamos ante el Sagrario de mi capilla un grupo de ocho o nueve Sacerdotes y yo para recibir del Pastor de los pastores la bendición, que fuera a la par aprobación y aliento de la Obra que allí mismo empezaba de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos. Que la bendición pedida cayó sobre la Obra, bien a las claras está. ¡Bien me lo han dicho, no sus bocas, que de estas cosas no saben hablar, sino el aspecto derrotado, las caras flacas, los calzados agujereados, las voces roncas y hasta los contagios de gripe con que han vuelto unos y otros de sus excursiones!... ¡Bien por mis Misioneros! ¡Benditos de Dios sean como lo son de su prelado! Y, ¡benditos también los Párrocos que con agradecido cariño los reciben, y las Marías que preparan sus caminos, y los fieles que los escuchan y los pueblos que se van aprovechando de sus visitas! ¡Cómo se me ensancha y se llena de gratitud y de esperanza el corazón al ver como para todos los pueblos y rincones de mi Diócesis ha habido palabra y trabajo, y bendiciones y santas influencias del Misionero!... Espero, sin embargo, que las oraciones y auxilios de los buenos y la misma urgentísima necesidad de tantas pobres almas traerán el milagro que hace falta de multiplicación de Misioneros y de medios para que puedan dedicarse sólo a sus misiones y a todos los lugares que los necesitan... amo querido de todas mis obras y director de todas mis empresas, ¿verdad que sí? ”.


Diez años después de la fundación de los Misioneros, escribía: “Hoy, a los diez años de obra y pese a los estragos de la enfermedad, de la muerte y del poco número, puedo, con el corazón rebosante de gratitud y el alma de esperanza, convertir el anuncio en futuro, en consoladora afirmación en presente: ¡Cómo se van renovando con verdad nuestros pueblos por la acción eucarística!... Bendito seas, corazón de Jesús, por lo que has bendecido tu obra y por lo que seguirás bendiciéndola. Multiplica los Misioneros de tu Eucaristía y yo te aseguro que la diócesis entera estará pronto de rodillas delante de tus Sagrarios... ”


2.º- ACTUALIDAD DE LA LABOR DE LOS MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS:

Evidentemente, las circunstancias de las últimas décadas en la iglesia, referentes a un progresivo descenso de las vocaciones sacerdotales, quizás podrían desalentar en el intento de volver a poner en marcha la labor de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos.


Pero, analizando las circunstancias concretas que impulsaron al Beato Manuel, a poner en marcha ésta Obra sacerdotal, que se sitúa en perfecta línea de continuidad con el resto de la Obra por él iniciada en Huelva en 1910 (y que culminaría con la fundación del Instituto de Hermanas Marías Nazarenas –hoy “Misioneras Eucarísticas de Nazaret”- en Málaga, el año 1921); nos parece que haciendo un análisis y reflexión actual sobre la vivencia y participación del Misterio eucarístico por parte de los fieles, sobre el desarrollo y fomento de su vida espiritual, así como el servicio, cercanía, compañía y práctica de la dirección espiritual entre los sacerdotes; podemos incidir, en que la reactivación de la Obra de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos, responde a unas necesidades que siguen latentes en la Iglesia.

Ponencia pronunciada en el Encuentro de sacerdotes asesores de la UNER, celebrada en Valencia los días 27 y 28 de Febrero de 2007
(En la foto los hermanos Wilson y Edison Chango, sacerdotes MED)

martes, 15 de junio de 2010

Discípulos de Don Manuel González - P. Henry Ventura (Venezuela)

Breves datos biográficos

Soy el P.Henry A. Ventura Medina. Venezolano de Coro Estado Falcon, nacì el 30-09-1965 de 44 años de edad .....soy el ùltimo de diez hermanos, todos mis hermanos casados menos una hermana que es Misionera Eucaristica de Nazaret , una familia muy grande, mi madre aùn vive, mi padre falleciò el año pasado y muchos sobrinos como 38, gracias a Dios con los altos y bajos de la vida estamos bien. Conocì la Obra de la UNER y a Don Manuel cuando tenia 19 años a través del sacerdote de mi parroquia que me invitò a participar del grupo JER; allì fui creciendo con las catequesis de las hermanas. Desde ese tiempo quedè enamorado de Jesùs Sacramentado y siempre he vivido el carisma reparador desde los escritos de nuestro Padre Fundador Don Manuel. El Señor me llamò a la vida Sacerdotal por la Eucaristia y para la Eucaristia y es lo que cada dìa le pido al Señor ser Sacerdote Hostia. Desde hace seis años soy el asesor nacional de la UNER en Venezuela, aunque he atravesado las fronteras de mi Pais y fuì invitado a la asamblea de la UNER en Mexico y a visitar todos los grupos y fue una experiencia maravillosa y despues fui al Perù, hablar de Jesùs Eucaristia y pedir que no lo dejen abandonado me hace sentir Misionero Eucaristico. Actualmente estoy como parroco en la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria en Caraballeda en el Estado Vargas a cuarenta minutos de la capital de Venezuela Caracas. Soy religioso de la Obra de San Luis Orione sacerdote Italiano hombre Eucaristico y de mucha caridad.

¿Qué papel ha desempeñado la figura del Beato Manuel González en su vida espiritual?
La figura del Beato Manuel González ha influido mucho en mi vida espiritual y personal; desde mi juventud me fui formando en el Carisma Eucarístico Reparador de la JER y fue cuando asumí el compromiso como cristiano con todas sus exigencias .
A través del Beato Manuel González descubrí a un Jesús callado que desde la Eucaristía me llamaba a entregar mi vida por medio de su Evangelio y a trasmitirlo a todos. Su espiritualidad y su vida es un ejemplo para mi vida sacerdotal, que trato siempre de vivir y trasmitir para que lo conozcan, amen y sigan ya que es un modelo de santidad para cada uno de nosotros. Su programa es mi programa : Eucaristizar.

Así que fue miembro de la Juventud Eucarística Reparadora (JER) . Cuéntenos de qué manera influyó esto en sus años jóvenes.
La juventud Eucarística Reparadora fue un hermoso regalo de Papá Dios en mi vida. La JER me puso al frente de Jesús Eucaristía, que aún no conocía y pensaba conocer, fue el camino para enamorarme de Él, de su Evangelio y de la Iglesia. Fueron muchas las experiencias vividas: Asambleas Nacionales de UNER, compartir con otros jóvenes los años de mis primeras misiones por los pueblitos de mi región, fundar otros grupos JER, entre otras.
Este movimiento me presentó a un Jesús joven que ya desde mi juventud estaba abandonado y no lo debía estar, ofrecí mi vida para acompañarlo siempre y darlo a conocer a todos aquellos que no lo conocían y así como Don Manuel repetir muchas veces “ aunque todos te abandonen yo no".

¿Cree usted que la espiritualidad de Don Manuel siga siendo tan actual como a mediados del siglo pasado?
La espiritualidad de Don Manuel, su ideal, su programa siempre es y será tan actual como en su tiempo ya que la Eucaristía sigue siendo centro y vida de la Iglesia. No olvidemos que el Papa Juan Pablo II nos convocó a vivir el año eucarístico con estas palabras “La Eucaristía : Luz y Vida del nuevo milenio”.
Estoy seguro que el camino para este nuevo milenio es la Eucaristía. Y la espiritualidad del Beato Manuel González nos dice que los males de este mundo se originan en el abandono de la Eucaristía. Y más en este nuevo milenio en que nos acompañan, la sombra de una cultura que niega la vida en cada una de sus etapas , la sombra de una indiferencia que condena a tantas personas a la pobreza , la violencia, el terrorismo, y la guerra. Las palabras del Beato Manuel González siguen invitándonos hoy a ser Eucaristía, a ser Pan Vivo, Hostia Viva para poder Eucaristizar y caminar en un mundo transparente por medio del Sacramento Eucarístico que es un grito de vida que cambia y transforma la vida de cada hombre.

¿Qué elemento de la espiritualidad sacerdotal que propone Don Manuel ha influido más en su sacerdocio?
El elemento más influyente en mi vida sacerdotal es sin duda, el centro de su espiritualidad : La Eucaristía. La entrega de su vida, de su sacerdocio, en manos del Corazón Eucarístico de Jesús, desde allí su plan pastoral, primero como sacerdote, segundo como Obispo. Este Amor lo llevó a ser el chiflado de amor por Jesús Eucaristía y alcanzar la santidad. Este aspecto influye mucho en mi vida a diario a pesar de mis dificultades y debilidades, pero me mantiene con la fuerza de seguir amándolo y dándolo a conocer para que también otros lo amen.

Sabemos que está entusiasmado con la obra de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos. Cuéntenos qué es lo que le produce más ilusión.
Me ilusionan varios aspectos, primero el fin por el cual Don Manuel funda la obra de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos, remediar los tres abandonos, mas perjudiciales para un pueblo, el de Jesús Sacramentado, el del Sacerdote y las almas. Segundo la necesidad de sacerdotes verdaderamente enamorados de Jesús cuyo centro de su sacerdocio sea la Eucaristía y desde la Eucaristía la pasión por las almas que se les confía , y tercero sacerdotes dispuestos a salir de la sacristía, arremangarse para ir a los pueblos, para acercar a las almas a Jesús Eucaristía y a la Iglesia . Y hacer realidad la petición de Don Manuel al Corazón de Jesús, de no perder la esperanza de que surgieran de nuevo los Misioneros Eucarísticos Diocesanos.
Estoy seguro que desde el discernimiento de los tiempos bajo la acción del Espíritu Santo y a través de la espiritualidad de nuestro querido Beato Manuel González, está tocando muchos corazones de sacerdotes y seminaristas a dar vida a esta rama masculina de la gran familia de Don Manuel González.
No tengamos miedo.

Ante la escasez de vocaciones sacerdotales y los últimos escándalos que han sacudido a la Iglesia, ¿qué piensa que nos podría decir el Beato Manuel a los sacerdotes del Tercer Milenio?
Creo nos diría : que vivamos nuestro sacerdocio con coherencia evangélica y de rodillas delante del sagrario, solo desde allí podemos ser Evangelios vivos para poder ganar almas para Cristo y nuestra Madre la Iglesia. Traigo a memoria estas sus palabras para todos nosotros sacerdotes. “¡Sacerdote de Cristo, no te acobardes , no estas solo! Esta contigo toda la Iglesia con su inmenso poder; no eres huérfano; esta contigo la Madre Inmaculada con toda su infinita ternura y esta contigo el corazón de Jesús vivo y real en tu sagrario. La omnipotencia de Dios entre tus manos".
Madre Inmaculada que no nos cansemos …

Todos llamados a la santidad !!!

miércoles, 9 de junio de 2010

Apuntes sobre los MED

LOS MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS:

1º.- A) FUNDACIÓN DE LOS MISMOS:
- En una carta pastoral del Beato Manuel González, fechada el primer viernes de Marzo de 1918 (su título es “Cómo se han de renovar con verdad nuestros pueblos por la acción eucarística”, nos narra él mismo como nace la Obra de los Misioneros Eucarísticos diocesanos.

- Recordemos que apenas entra en la Diócesis de Málaga el 25 de Febrero de 1916 y comienza a recorrerla, Don Manuel percibe una situación alarmante por no decir caótica. Al año de haber llegado a dicha Diócesis es nombrado Administrador Apostólico de la misma, con la plenitud de poderes episcopales .

- Siendo pues todavía Administrador Apostólico es cuando establece la Obra de los Misioneros Eucarísticos diocesanos. Con ellos y siguiendo su peculiar carisma eucarístico-reparador, quiere ir transformando su Diócesis, y ciertamente pudo hacerlo, como se comprobaría años después.

- Ahora bien, podríamos preguntarnos: ¿surgen los Misioneros Eucarísticos diocesanos como respuesta a una necesidad concreta de aquella Diócesis de Málaga? Podemos responder que sí, en cuanto que Málaga lo necesitaba en aquel momento preciso; pero que la idea de juntar sacerdotes para acompañarle en su tarea de búsqueda amor y reparación a la Eucaristía, ya la tenía presente desde años atrás. En efecto, ya el 5 de Febrero de 1913, escribe en El Granito de Arena: “De entre los muchos lectores sacerdotes de EL GRANITO DE ARENA y que se llaman amigos míos entusiastas de estas Obras, ¿no habría alguno que quisiera acompañarme, alistándose conmigo a las órdenes del Amo, dispuesto a compartir alegrías...penas...y hasta el pan?... ¡Ay! Con un grupito de sacerdotes jóvenes de buen espíritu y de buena salud, puestos uno y otra al servicio de la Obra de los Sagrarios Calvarios, ¡a dónde iríamos a parar! ¡Dios mío! ¡Lo que se podría hacer! Levantada la caza como está, colocados en tierra firme, contando con la bendición del Papa, quién contra nos? ...”

1º.- B) FIN DE LOS MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS:
- Tomamos las mismas palabras del Beato: El fin de la Obra de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos es “Remediar los tres abandonos más perjudiciales de un pueblo: el de Jesucristo Sacramentado, el del cura y el de las almas, mediante la formación y el sostenimiento de núcleos de almas sólidamente piadosas que desagravien y acompañen al Primero, auxilien al segundo y aproximen al Uno y al otro a las terceras... ”

1º.- C) CARACTERÍSTICAS DEL MISIONERO EUCARÍSTICO DIOCESANO:
- Son sacerdotes diocesanos, viven apostólicamente y sin votos , desarrollan su cargo pastoral y periódicamente se ofrecen para visitar parroquias en los que desarrollan el servicio anteriormente descrito. Solían salir trimestralmente.

- El tipo de Misionero Eucarístico que concibiera el Prelado Fundador no era el de predicador de grandes misiones, sino el de misionero director espiritual: “La acción del misionero (grandes misiones) es la de la lluvia torrencial; la del director espiritual, la de la llovizna; aquella moja, ésta remoja la tierra. Urge que salgan a los pueblos sacerdotes prudentes, celosos, ilustrados en la ciencia de las almas a buscar y pulimentar margaritas preciosas...porque los pueblos, por muy perdidos y extraviados que estén, si tienen núcleo piadoso, son pueblos de esperanza; tarde o temprano volverán; los que no lo tienen, no volverán; prácticamente son irredimibles. Dios no acostumbra a salvar sin intercesores ni apóstoles, y las almas piadosas de un pueblo son sus intercesores y sus apóstoles ”

1º.- D) DISPOSICIONES DE LOS MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS:
- Sobre las disposiciones de los MISIONEROS EUCARÍSTICOS DIOCESANOS, dice el Beato que “los Misioneros Eucarísticos van a lo mismo que las Marías, y lo que quiera que hagan en los pueblos es siempre con la licencia y el beneplácito del Párroco, y si éste no quiere que hagan nada, los Misioneros que saben que cumplen su misión lo mismo con su acción en las almas que con su pasión con Jesús paciente en el Sagrario, se van tranquilos...

(Ponencia pronunciada en el Encuentro de sacerdotes asesores de la UNER, celebrada en Valencia los días 27 y 28 de Febrero de 2007)